Durante las últimas décadas, los países bálticos se están convirtiendo en un destino de moda. Una de las urbes más visitadas de la zona es la capital de Estonia, ya que entre las mejores cosas que ver en Tallin encontraremos una interesante combinación de historia medieval, modernidad y estilo báltico.
Tallin se puede jactar de ser una de las ciudades medievales mejor conservadas del norte de Europa, presumiendo de sus calles adoquinadas, torres góticas y una colorida arquitectura que cuenta historias de siglos pasados.
Situada a orillas del Mar Báltico, la urbe combina armoniosamente su rico patrimonio con un espíritu juvenil y creativo, lo que atrae a viajeros deseosos de explorar sus monumentos culturales, su animada escena artística y sus delicias culinarias.
En el corazón de la capital se halla el casco antiguo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y que parece sacado de un cuento de hadas. Pero fuera de él también encontrarás un atractivo ecléctico en antiguas zonas industriales que han sido transformadas en dinámicos barrios alternativos donde coloridos murales tapizan las paredes de antiguas fábricas y los lugareños acuden en masa a cafés, galerías y mercadillos de moda.
Desde las vistas panorámicas del mirador Kohtuotsa hasta el exuberante parque Kadriorg con su grandioso palacio barroco, Tallin ofrece algo para cada tipo de viajero.
Ya seas un gran aficionado a la historia, un entusiasta del arte o simplemente estés deseando relajarte junto al mar, la combinación única de encanto atemporal y vitalidad contemporánea de Tallin la convierte en un destino imprescindible en los países bálticos.
¡Coge tu maleta y descubramos juntos las mejores cosas que hacer en Tallin!
Contenidos
- 1 Explorar la Ciudad Vieja
- 2 Visitar la colina y el castillo de Toompea
- 3 Pasear por el parque y el palacio Kadriorg
- 4 Descubrir el ambiente creativo en Telliskivi Creative City y el distrito de Kamalaja
- 5 Conocer el patrimonio marítimo de Tallin en el puerto de hidroaviones
- 6 Disfrutar de las vistas desde la iglesia de San Olaf
- 7 Abrazar la naturaleza en la playa y el monasterio de Pirita
- 8 Conocer el folclore estonio en el Museo al aire libre de Estonia
- 9 Degustar los sabores de la cocina estonia
- 10 Relajarse en el mercado Balti Jaam
Explorar la Ciudad Vieja
La Ciudad Vieja es el corazón y la zona más conocida que ver en Tallin.
Reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, caminar por este barrio medieval bien conservado es como retroceder en el tiempo.
Comienza tu paseo en la Plaza del Ayuntamiento, centro neurálgico de la Ciudad Vieja, al que se asoma el bello edificio gótico del Ayuntamiento de Tallin, levantado a principios del siglo XV.
Cerca de él encontrarás Raeapteek, una de las farmacias en funcionamiento más antiguas de Europa.
Pasea por estrechas calles adoquinadas, descubriendo patios escondidos y encontrándote rodeado de encantadoras casas antiguas, muchas de las cuales ahora albergan tiendas de artesanía, cafés y museos.
Y no te pierdas las cúpulas de la Catedral Alexander Nevsky, una iglesia ortodoxa rusa con una arquitectura imponente; y la Iglesia de San Olaf, levantada en la Edad Media y que, según cuenta la leyenda, llegó a ser, durante un tiempo, el edificio más alto del mundo.
Visitar la colina y el castillo de Toompea
Formando parte de la Ciudad Vieja, la colina de Toompea no es sólo el centro político de Tallin, sino también un importante sitio histórico y cultural.
En la cima de la colina se encuentra el Castillo de Toompea, una antigua fortaleza que ahora alberga el Parlamento de Estonia. La fachada barroca rosa del castillo añade un encanto único al edificio.
Esta zona también aglutina algunos de los mejores miradores que ver en Tallin. Las plataformas de observación de Kohtuotsa y Patkuli ofrecen vistas panorámicas de los tejados de la ciudad, las torres de las numerosas iglesias y, en un día despejado, incluso del Golfo de Finlandia.
Si quieres disfrutar de esas estampas en su máximo esplendor, te aconsejamos que asciendas la colina al atardecer. Te dejará sin palabras.
Pasear por el parque y el palacio Kadriorg
El parque Kadriorg, encargado por el zar ruso Pedro I ‘el Grande’ a principios del siglo XVIII, es un refugio tranquilo repleto de amables jardines, fuentes y senderos para caminar.
En el corazón del parque se encuentra el Palacio Kadriorg, una gran mansión barroca que ahora alberga el Museo de Arte de Estonia. En su interior encontrarás una impresionante muestra de pinturas, esculturas y artes decorativas que abarcan varios siglos.
Una visita al palacio también te permitirá conocer la historia cultural de Estonia y los lujosos gustos de los zares rusos. Cerca de allí, el Museo de Arte Kumu, con su elegante diseño moderno, ofrece un marcado contraste con la arquitectura clásica del Palacio Kadriorg.
Kumu alberga una extensa colección de arte estonio, desde iconos religiosos medievales hasta obras contemporáneas, lo que lo convierte en uno de los mejores sitios que ver en Tallin para los amantes del arte.
Viajar seguro por Estonia
Aunque Tallin es un destino bastante económico para el viajero, la cosa cambia totalmente cuando hablamos de la asistencia médica privada. Un tropezón paseando por su centro histórico que acabara en esguince, un accidente recorriendo el país por carretera, algún alimento en mal estado que te causara problemas digestivos o cualquier enfermedad que en casa no tendría mayor recorrido, aquí podría suponerte facturas médicas de miles de euros. Por ello, se hace totalmente imprescindible contar con el mejor seguro de viaje a Estonia.
El IATI Estándar es el mejor para este destino. Además de un gran colchón económico para casos así, estará también a tu lado para problemas con tu equipaje, incidentes con transportes, robo o incluso si necesitas ser repatriado. No te la juegues aquí y hazte ahora con él:
Descubrir el ambiente creativo en Telliskivi Creative City y el distrito de Kamalaja
Telliskivi Creative City es el centro artístico de Tallin.
Se encuentra en un antiguo complejo industrial en el bohemio distrito de Kalamaja.
Aquí, los antiguos edificios de las fábricas se han transformado en espacios coloridos que albergan galerías, estudios, cafeterías, tiendas y teatros. La zona también es famosa por su arte callejero, con grandes murales y graffitis que añaden vitalidad al entorno.
Telliskivi es un paraíso para las mentes creativas donde encontrarás tiendas ecológicas y una variedad de restaurantes innovadores que sirven cocina tradicional estonia e internacional. Además de sus negocios habituales, Telliskivi alberga un popular mercadillo todos los sábados y eventos frecuentes, desde exposiciones de arte hasta actuaciones de música en vivo.
Visitar este espacio dinámico es lo mejor que hacer en Tallin para lograr capturar el espíritu vanguardista de la ciudad.
Conocer el patrimonio marítimo de Tallin en el puerto de hidroaviones
El puerto de hidroaviones, que forma parte del Museo Marítimo de Estonia, es una atracción fascinante que profundiza en la rica historia marítima de Estonia.
Ubicado en un gran hangar de hidroaviones que data de la Primera Guerra Mundial, el museo presenta exhibiciones interactivas que encantarán a todos los miembros de la familia.
Los puntos destacados incluyen el Lembit, un submarino de la década de 1930, un rompehielos histórico y varios artefactos navales.
Las experiencias de realidad virtual y las exhibiciones prácticas del museo lo hacen educativo y entretenido.
Fuera del hangar, el pintoresco puerto deportivo te ofrece la oportunidad de apreciar el paseo marítimo de Tallin.
Disfrutar de las vistas desde la iglesia de San Olaf
La Iglesia de San Olaf, aunque ya no sea el edificio más alto del mundo, sigue siendo uno de los lugares más emblemáticos que ver en Tallin.
Construida originalmente en el siglo XII, la imponente torre de la iglesia tiene 124 metros y ofrece una excelente vista del casco antiguo y prácticamente toda la ciudad.
Además, la Iglesia posee una densa historia, ya que sirvió como centro religioso, símbolo de la prosperidad medieval de Tallin e incluso como punto de referencia para los marinos que navegaban por el Mar Báltico.
Abrazar la naturaleza en la playa y el monasterio de Pirita
La playa Pirita, a poca distancia del centro de la ciudad, es la escapada costera más popular que hacer en Tallin, especialmente en los meses estivales.
Con su larga franja de playa de arena, Pirita ofrece hermosas vistas del mar Báltico y del horizonte de Tallin. La zona es perfecta para que disfrutes de un relajante día de sol, jugando en la playa o dándote un refrescante baño.
Junto a la playa se encuentran las ruinas del Convento de Santa Brígida, también conocido como Monasterio de Pirita, que data de principios del siglo XV.
Aunque parcialmente destruido durante la Guerra de Livonia, el monasterio sigue siendo un lugar misterioso donde podrás explorar las antiguas murallas mientras imaginas cómo era la vida en la Tallin medieval.
Pirita combina belleza natural con encanto histórico, lo que la convierte en un lugar ideal para pasar un día tranquilo.
Conocer el folclore estonio en el Museo al aire libre de Estonia
¿Quieres conocer cómo se vivían en la Estonia más rural hasta hace bien poco? Pues entonces te recomendamos visitar el Museo al aire libre de Estonia.
Situado en las afueras de Tallin, se trata de un museo de historia viviente que reconoce el patrimonio rural de Estonia.
Se encuentra en una zona boscosa cerca de la costa, presentando edificios tradicionales de madera, incluidas casas de campo, molinos de viento y una escuela de pueblo, que se han trasladado aquí desde varias regiones de Estonia.
El museo ofrece una visión de la vida rural de Estonia desde el siglo XVIII hasta principios del XX, con expertos guías – vestidos con las ropas típicas de la época – que te muestran artesanías, secretos gastronómicos y técnicas agrícolas tradicionales.
Los eventos de temporada, las actuaciones folclóricas y los talleres prácticos hacen de esta una experiencia interactiva y educativa, que te permitirá sumergirte en el rico patrimonio cultural de Estonia.
Degustar los sabores de la cocina estonia
Ninguna visita a Tallin está completa sin probar la cocina tradicional estonia, que se basa en ingredientes locales y recetas centenarias.
Numerosos restaurantes en el casco antiguo – y fuera de él – ofrecen auténticos platos estonios, desde abundantes guisos y pan negro hasta especialidades únicas como carne de alce y arenque.
El restaurante Olde Hansa, de temática medieval, ofrece una experiencia gastronómica inmersiva donde te invitan a disfrutar de comida estonia en un ambiente de inspiración histórica a la luz de las velas.
Si estás buscando algo más moderno, te recomendamos Lee Restoran, un lugar donde combinan ingredientes locales con técnicas culinarias innovadoras para crear una versión fresca de los sabores tradicionales de Estonia.
Relajarse en el mercado Balti Jaam
El mercado Balti Jaam, ubicado cerca de la estación principal de trenes, es un lugar animado donde el encanto histórico de Tallin se combina con los gustos modernos.
Este bullicioso mercado ofrece una combinación única de alimentos locales, productos frescos, objetos antiguos y diseño estonio contemporáneo.
Pasea entre hileras de puestos repletos de artesanías hechas a mano y tesoros de segunda mano.
Además, tiene un animado y completo patio de comidas donde puedes probar la auténtica comida callejera estonia, así como cocina internacional, desde georgiana hasta japonesa.
Más allá de comprar y comer, este mercado es uno de los mejores lugares que ver en Estonia para observar la vida local.
Para que sigas profundizando en el país, te hemos preparado estas tres guías detalladas:
- Seguro de viaje a Estonia. (próximamente)
- ¿Es seguro viajar a Estonia? (próximamente)
- Requisitos para viajar a Estonia. (próximamente)
Artículo escrito por David Escribano, de Viajablog